Naturaleza

Parque Nacional de Cévennes

Creado en septiembre de 1970 este parque se extiende por más e 90.000 ha, entre los departamentos de Lozère y Gard. Es un parque influido por el Mediterráneo, el Atlántico y una cierta continentalidad que se aprecia en los rudos inviernos.

Un paisaje redondeado, con colinas y algunos montes, – cumbres de antiguos macizos antiquísimos -, cubierto por bosques y pastizales, y también con roquedales testigos de la dureza del clima. Se trata de un parque de media montaña, siendo el punto culminante el Monte Lozère con 1699 m. El viajero encontrará una gran diversidad geológica (calizas, granito, esquisto); vegetal (más de 1600 especies, 35 protegidas y 21 endémicas); y animales (89 especies de mamíferos, 208 de aves, 35 de reptiles y 24 de peces). El bosque cubre más de 58.000 ha, sobre todo en la zona central el parque. En los últimos años se han reintroducido ciervos, corzos, castores, buitres y urogallos, ausentes desde hace más de 200 años.

El Monte Lozère es la culminación de un macizo granítico muy antiguo (280 millones de años). Las planicies elevadas y redondeadas que se observan, no son otra cosa que los restos de las antiguas cumbres erosionadas y carcomidas por los elementos. El suelo se divide entre las zonas irrigadas con tierra lo suficientemente profunda como para ser cultivada, refugio del hombre; y zonas donde los bloques de granito se acumulan, dando al paisaje un aspecto desolado. En los alrededores del Lozère se encuentran a menudo turberas.

En la zona central del parque los bosques de abetos y hayas contienen una vida animal mucho más rica. Jabalíes, y los reintroducidos ciervos y corzo, comparten la región con mamíferos más pequeños, aves y reptiles.

La zona sur del parque posee un aspecto más meridional, los castaños pueblan la zona y ofrecen a la gastronomía local uno de sus elementos principales. Hoy en día, en los pueblos del interior del parque y en aquellos que los circundan, sobre todo al sur y al este, se ha desarrollado una economía sostenible y ecológica que produce bajo las normas bio, lácteos (leche y las infinitas variedades de quesos de vaca, oveja y cabra, requesón, nata, etc.), miel, licores, vino, castañas y frutas de temporada.

En el borde sur, el Parque nacional se extiende por el departamento del Aveyron, donde encotramos las Gargantas del Tarn, paraiso para los montañeros y los amantes del kayak, el Paque Natural des Grands Causses y la ciudad de Roquefort.

El clima es agradable en primavera y otoño, muy frío en invierno, siendo común la nieve, y muy calido en verano. La sequedad del ambiente, acentuada por los vientos dominantes (Mistral y Vent du Midi), puede rápidamente transformarse en diluvio ya que las lluvias, a menudo de forma torrencial, aparecen de improvisto. Cuide su calzado y no olvide ropa de abrigo y el agua si piensa realizar una larga caminata o visitar las zonas más altas.

Cervatillo onservado a los curiosos humanos. Foto dub-o-aa.

Toda la región es un paraíso para montañeros y amantes de la naturaleza. Más de 2000 de rutas y senderos balizados, jalonados por las inseparables gîtes o casas de huéspedes donde descansar tras una larga jornada de caminatas. Los principales senderos y circuitos son el GR7, GR70, con el Chemin de Stevenson GR71 y 72; el Sendero de la Grande draille GR62 y los senderos GR43 y 44. También podemos recorrer los circuitos de gran recorrido que rodean los principales macizos, ya sea andando, durante varios día, o en bicicleta. Así pues, tenemos el circuito de Mont Aigoual GR66 de 78 km; el de Cevennes GR67 de 130km; el del Monte Lozère GR68 de 110km y finalmente el de Causse Méjean GR de pays, de 100km. Para más información pueden visitar la pagina de los circuitos peatonales franceses, desgraciadamente únicamente en francés e inglés (http://www.gr-infos.com/gr-fr.htm).

¿Como llegar?

Por carretera. Las carreteras que unen la costa o el valle del Ródano con el Parque se hacen sinuosas a medida que nos acercamos al mismo. Se puede acceder desde Montpellier por Ganges y Le Vignan, a 66 Km. (posibilidad de visitar la Gruta des Demoiselles y el Circo de Navacelles, a 82 Km. de Montpellier). El Monte Aigoual se sitúa a 36 Km. de Le Vignan.

Desde Nimes, por Alès, hay 119 Km. hasta Florac.

Varios días son necesarios para recorrer todo el parque, cuidado en invierno los días son muy cortos y podemos encontrarnos ya anochecido en mitad del Parque.

Las carreteras, en relativo buen estado, son, sin embargo, estrechas y empinadas. Prudencia ante todo, sobre todo en caso de lluvias

En tren, existe la posibilidad de internarse en el interior del Parque gracias a la conexión de la SNCF, la empresa pública de trenes franceses. La línea Nimes – Clermont Ferrand, pasa por el corazón del parque. El tren que para en Génolhac, no es precisamente un alta velocidad, pero permite, dados su horarios intempestivos, ver amanecer el sol sobre los montecitos de Cevennes. Con calma, desde Nimes y Montpellier.

Circo de Navacelles

circo-navacelles-provenza-franciaEl circo de Navacelles es una curiosidad geológica situada al norte deMontpellier, ya en el departamento del Gard. El río Vis excava desde el relieve desde hace más de 3 millones de años. Hoy la garganta excavada, un gran desfiladero con 300 metros de profundidad, separa la meseta de Larzac de la de Blandas.

En la foto una vista del circo de Navacelles desde lo alto de la meseta tallada durante milenios por la naturaleza.

La vista desde ambos márgenes es espectacular. Hay varias posibilidades para disfrutar del panorama. En la vertiente sur un gran restaurante/boutique de souvenirs ofrece una visión increíble. Del otro lado, terminada la serpenteante carretera, la vista es igualmente apoteósica. El paisaje de las dos mesetas es rudo e inhóspito, castigado por el viento y la fuerza de los elementos. Las laderas del precipicio son pedregales y las carreteras que descienden al cauce del río son muy empinadas, ¡cuidado conductores! Parecería una temeridad bajar de la cómoda planicie a ese recodo cavado por el río, pero el desafío será recompensado.

Es recomendable sin embargo realizar la visita a partir de marzo o mejor abril y no aventurarse después de octubre. Dada, la profundidad y el perfil del sitio, en invierno el clima y la cortedad de los días hacen que la luz se retire muy pronto sumiendo al desfiladero entre sombras. Al fondo el río Vis ha abandonado su cauce antiguo, dejando un antiguo meando de lado y excavando un camino más recto. Una serie de pequeñas cascadas suple al abandonado arco del meandro, hoy convertido en fértiles tierras de labranza. Las paredes de roca caliza ya quedan a nuestros lados, recubriendo la cubeta de la que sobresale el montículo alrededor del cual el río discurrió antaño. Lo más espectacular sin duda es el acercamiento, el descenso y de nuevo el ascenso.

La cubeta formada por el río, es un buen lugar para almorzar en verano, buscando un poco el fresco que el río proporciona. Hay un buen parking, pero es posible que en verano se llene de vehículos. Hay varios lugares cerca del río donde es posible comer tranquilamente. Existen también un par de restaurantes y una pequeña crepería, donde los autores de está página se comieron unas buenas crepes en una tarde de marzo, bastante intempestiva, por cierto. El local, regentado por una amable pareja rezuma de la alegría de quien ha huido del mundanal ruido para buscarse su futuro en un lugar más tranquilo. Música folk, tarareada por el hacedor de crepes, y un ambiente familiar destacan en este pequeño restaurante donde también uno puede hospedarse. Navacelles se visita rápidamente, por lo que se lo recomendamos como escala, para comer o descansar, antes de internarse en el Parque Nacional de Cévennes, o de volver a Nimes o Montpellier. Sobre la meseta, se pueden encontrar dólmenes, menhires y cromlechs testimonios de la precoz presencia humana en la región.

Les Calanques de Marsella a Cassis

calanque-marsella-provenzaAl sur de la ciudad de Marsella, una vez sobrepasado el Puerto de la Pointe Rouge, se extiende durante una veintena de kilómetros un paisaje maravilloso que el visitante de la ciudad Foceana no debería perderse, Les Calanques. Tras los montes del Marseilleveyre se encuentran estas pequeñas bahías, estrechas y alargadas, rodeadas de picos pedregosos y en cuyas aguas mansas el azul turquesa es el color dominante.

En la foto la Calanque d’En-Vau, foto de David Rosset.

Las Calanques son una especie de rías o fiordos pequeños. El mar ha creado estas hendiduras en el macizo granítico o calcáreo aprovechándose de las fallas y las grietas de la roca. Teniendo en cuenta que la zona está sometida a un rudo clima mediterráneo en donde se acumulan los días secos y caluros, interrumpidos sólo por lluvias torrenciales en otoño y primavera, la erosión ha tallado con dureza el paisaje, árido y pedregoso, duro pero inmensamente bello. El mar con sus azules tan vivos y el cielo la mayor parte del año disponible, aumentan el placer de practicar trekking o de pasear simplemente un domingo plácido.

Este tipo de formaciones geológicas pueden encontrase también, al norte de Marsella; en el Macizo de l’Esterel en el vecino departamento del Var y en Córcega.

Calanques

El litoral es, por lo tanto, muy recortado y numerosas Calanques se alinean una tras otra desde las estribaciones de Marsella hasta la preciosa ciudad de Cassis.

El macizo de las Calanques, incluyendo los montes de Marseilleveyre se extiende como hemos dicho a lo largo de 20 kilómetros hacia el este, con unos 4 Km. de anchura. Los puntos culminantes son el Monte Puget con 565 y el pico de Marseilleveyre con 432 metros. La zona goza de un ecosistema particular, un microclima seco y casi sin tierra, donde la roca aflora por todas partes, lo que plantea dificultades a la vegetación. Ésta se ancla en el relieve y se agarra a las fisuras y fallas, donde las raíces de los arbustos y plantas buscan el escaso agua.

La cercanía de Marsella y el hecho de que Cassis sea también un reclamo turístico hace que la zona sea un lugar turístico todo el año. Para pasear y hacer montañismo todo el año y para bañarse y gozar de un ambiente paradisíaco en primavera y verano.

Para realizar escalada varios espacios han sido adecuados desde 1970. La belleza del lugar y la dificultad de las paredes sirven para atraer a escaladores de toda Francia.

En la actualidad existe un proyecto para la creación de un parque nacional.

Dos cosas son muy importantes a la hora de visitar les Calanques. La primera los horarios. Dada la fragilidad del medio (ha sufrido numerosos incendios en los último años) y a la exigüidad del espacio, el trafico está regulado. De todas formas sólo es posible llegar en coche a ciertas Calanques. Para el resto será necesario caminar…

Cuente por lo tanto con los horarios y con el pago del parking.

carte_calanques_marseilleLa segunda cuestión es, como en tanto otros lugares, la elección del momento. En invierno usted no tendrá problemas de aparcamiento ni habrá demasiada gente, pero los días son muy cortos y a veces el viento hace bastante incómoda la visita. En verano el tiempo será magnifico, pero tal vez no pueda llegar a mojarse los pies. Una pista muy interesante. Los franceses poseen unos horarios particulares y habitualmente cenan bastante pronto. Al autor de estas líneas le ha sorprendido encontrarse en mayo y junio las playas “vacías” a las 5 y 6 de la tarde. A esa hora la gente comienza a retirarse a sus casas, lo que puede hacer interesente una visita corta a partir de las 7 de la tarde, siempre y cuando la Calanque este abierta y el día sea largo.

Rustrel y el Colorado Provenzal

provenza-colorado-francia

Rustrel es un bonito pueblo de la región de Provenza-Alpes-Costa Azul situado a 10 km de Apt (la ciudad cercana más importante) entre los montes de Vaucluse y la colina de Caseneuve, por lo que estamos ante un lugar con un entorno de gran belleza que atrae a muchos visitantes que vienen a visitar los pueblos del Luberon y hacer senderismo.

Vista espectacular del Colorado Provenzal y del valle donde se encuentra el publo provenzal de Rustrel. Flickr Klicou.

Es pues un destino ideal para pasar unas fantásticas vacaciones. Pero Rustrel es conocido, sobre todo, por el llamado Colorado Provenzal, un sitio excepcional por la belleza de su paisajes insólitos, por un lado, resultado de la erosión, y por otro, son vestigios de antiguas canteras de ocre de múltiples colores que fueron explotadas desde finales del siglo XVII hasta el año 1992.

El Colorado Provenzal se extiende a lo largo de 30 hectáreas, y se ha acondicionado un recorrido de 15 kilómetros (se puede hacer en 3-4 horas), con varios senderos gracias a los cuales podemos descubrir las esculturas y acantilados erosionados con más de 20 colores de ocre. El paseo comienza después de haber aparcado en el parking que está en la carretera D22, se anda 300 metros y después nos incorporamos al camino de la llamada Grande Randonée 6 (GR6).

Lo primero que nos encontramos es el Circo de Barriès, en el que hay que tener cuidado. Después seguimos el camino balizado (color verde) por un bonito camino por el bosque. Después seguimos y tomamos el sendero balizado (color blanco) y pasamos por el río de arena, que nos da la sensación de que estamos pisando una moqueta. La vista del circo es impresionante. Desde allí se puede llegar a alguna cascada y hacer una pausa, pasar por sorprendentes esculturas naturales, otro bosque, un riachuelo y otra cascada.

A lo largo de estos senderos encontraremos numerosos vestigios de la explotación de los ocres: galerías, túneles, tubos de hierro, vías de ferrocarril y vagones…Y también, cabañas, abrigos, casitas perdidas que albergan máquinas abandonadas, vestigios de piedra y de hierro, un viejo acueducto, pilares de ladrillo…Y por otro lado, grutasescondidas en los acantilados y grutas que atraviesan la montaña.

 

 

 

 

Si seguimos el camino, llegamos al “Sahara” o desierto blanco que hay que atravesar para llegar al « Circo de Bouvène » y después las famosas Chimeneas de hadas (cheminées de fée), resultado de la erosión, la lluvia y el viento, aunque después ha intervenido la mano del hombre (los obreros del ocre). En la cima hay una roca enorme de mineral de hierro. Son de diferentes tonalidades: rojas, naranjas, amarillas y blancas…un auténtico espectáculo para la vista.

provenza-rustrel-colorado1En esta imagen se pueden apreciar los tonos rojos del ocre del Colorado Provenzal

Cascadas del Colorado Provenzal

Hay al menos 4 cascadas en el Colorado Provenzal. La más conocida es la del Valat des Gorgues, que se encuentra al oeste del “Sahara”, un lugar ideal para comer o merendar; además se puede beber del agua de la cascada. Desde aquí, se puede llegar un acantilado con otra cascada, pero el acceso es peligroso, por lo que se puede descartar de nuestro paseo. Después está la cascada “Ravin de la Fedo morte”, a la que se llega fácilmente. Y, para terminar, está lacascada de Barriès, al este del Colorado. Para llegar hay que seguir las indicaciones que nos llevan al Circo de Barriès.

Grutas del Colorado Provenzal

Las grutas del Colorado Provenzal son de diferentes tipos. Hay grutas excavadas para extraer el ocre a las que se puede llegar si nos desviamos un poco del sendero de los ocres. Son profundas y altas, pero son bastante peligrosas, ya que hay riesgo de desprendimientos. Algunas se han convertido en lugares de cultivo de champiñones. Otras han sido excavadas por el agua, como la que comienza bajo la Plaine de Muset, atraviesa el acantilado y desemboca en el Ravin de la Fedo Morte.

Rustrel

Rustrel es un pueblo antiguo con casas de piedra y tejados con tejas romanas. Es un placer pasear pos sus callejuelas, visitar la iglesia de Notre Dame, del siglo XV y el palacio que alberga el ayuntamiento, construido a principios del siglo XVI. La torre es de un siglo después, y en 1992, el municipio construye la parte noroeste que le faltaba, conservando pinturas del siglo XVII. Tanto estas pinturas, como las fachadas, los techos y la chimenea Luis XVIII han sido clasificados Monumentos históricos en 1980.

Cómo llegar

Rustrel está a unas dos horas de Nîmes (por la carretera D900, aunque también se puede combinar la D900 con la autopista A9), a 1 hora y 22 de Orange (por la D900 y la A7), a 1 hora y cuarto de Avignon (por la carretera D900), y a tan sólo 1 hora de Aix-en-Provence (por la autopista A7) y 1 hora y 10 de Marsella. Por otro lado, si van a visitar la Ruta de la Lavanda, podrían reservar un día para visitar el Colorado Provenzal, puesto que está a menos de 1 hora de uno de los pueblos que está en el extremo de esta ruta, Manosque.

Informaciones prácticas

Hay un parking de pago (4€ los coches y 10€ minibus y caravanas), un restaurante cerca del parking y una tienda de souvenirs. Por otra parte, hay una visita guiada de la reconstitución a pequeña escala de la explotación de ocres naturales (Le lavage des ocres) (6€ adultos).

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